Egi-Luze (Renteria): Febrero 14, 2025

Tras X años, Volvemos a la sidrería donde acabamos la II Sagardo-Bira hace XXX años, el LXXX % de personas que estuvimos la última vez (que no sea por falta de números romanos).

Antes de empezar, un recuerdo para algunas de nuestras sidrerías favoritas que han cerrado en los últimos meses: Elutxeta (Urnieta, 2 visitas), Otegi (Lasarte- Oria, 4 visitas) y Otsua-Enea (Hernani, 6 visitas). Una pena pero que nos quiten lo bailao! Txooootx!

Asistentes: María, Iker, Edu y Nesss

Previo

Día de San Valentín. Edu y Nesss asisten a la reinauguración del Horbel, donde Edu flipa con la costumbre de invitar a trago y pintxos, lo que atrae a decenas de buitres; Nesss le asegura que el 95% de esa bandada de carroñeros no asistirá al local cuando sea de pago. Cae un vino, croqueta, empanadilla, y carne en salsa (pa que no se lo coman todo los buitres). De camino a la quedada con Iker y Maria, nos encontramos con Brian May, quien iba con su mujer al Horbel; la clava diciendo que tiene pinta que iremos de sidrerías hoy y el domingo, cómo nos conocen. Edu dice que tiene que sacarse foto en la sidrería para la peña del Pottoka, e Iker que sólo puede beber 4 tragos de sidra por recomendación médica. Hubo el mismo éxito en ambas cuestiones. Ya no vemos los jabalises, luego nos confirmarán que hace años que no los crían.

Sidrería

Sala amplia con un buen número de kupelas de madera (al menos por fuera, que ya no sabemos si por dentro también lo serán). Estaban tan nuevas como hace 10 años. Había dos abiertas (13 y 15) y otras dos con grifo pero vacías. Muchísimas mesas puestas, más con vistas al sábado al mediodía, porque estaban ocupadas sólo cuatro mesas, incluida la nuestra. Servilletas de trapo color beige que María se cuelga a la vieja usanza. Apartamos rápido las sillas individuales de nuestra mesa (que sorprenden a Edu) y fuimos una vez más la única peña de pie en el local.

De comer, cuatro trozos de txistorra (Edu se "quejó" de que le dejamos el más gordo), una tortilla de bacalao (o abadejo que dirían los de La Oficina), jugosa y muy rica, una tajada de bakalao con pimientos y cebolla pochada para cada que sabía tan bien como parecía. Aquí le pedimos que no prepararan la txuleta hasta avisarles, para disfrutar de la sidra y la conversación. El primer txuletón, que sale ya cortado, nos parece absolutamente delicioso, megatierno, sabroso y jugoso, con un original toque a ajo, asi que nos quedamos con ganas de otro, que pedimos que saquen sin cortar. Este segundo txuletón hay que reconocer que, sin estar mal, no estuvo al mismo nivel que el primero: tuvimos que pedir y echarle sal, estaba más hecho y la carne menos tierna. En cualquier caso, sirvió para 1) quedar henchidos, y 2) que Iker y Edu vacilaran por WhatsApp a la peña de Los Sucios. De postre, tres tipos de quesos cojonudos (suave, curado y de untar picante con no recordamos qué), un tocho de membrillo y un cesto de incontables nueces, que ni mediamos. Sí acabamos con varios cestos de pan, que estaba riquísimo. Nesss tienta a la charrúa para conseguir más queso de untar, pero sin éxito (se quedó con ganas de comerlo a cucharadas). La verdad, el nivel de la comida estuvo de sobresaliente, y la sidra también. Total, 46 € cada.

La chica que nos atiende le sonaba mucho a Nesss, que luego hablando con ella resultó ser una camarera charrúa, habitual en varios bares de Hernani. Ella y el nagusi nos hacen varios txotxes, resultando la sidra de las distintas kupelas rica, xuave, fácil de beber. Ante nuestros comentarios sobre un par de fotos de Txirrita, María se ilumina y sospecha si no sería un antepasado suyo, barrendero en el Antiguo, con las mismas costumbres. Tras mirar los nombres de los presentes en una de las fotos, concluye que no Txirrita sino Lexo era el padre de su abuela (los demás alucinamos con todo esto). Incluso sospechamos que los dos que acompañan a Txirrita en la segunda foto, eran su bisabuelo y otro narizón orejudo de la primera foto (aunque esas características físicas parecían ser estándar en la época). Pedimos a la charrúa que nos inmortalice bajo la foto de grupo.

Llega un momento que los que más txotxes hacen son unos jóvenes con llave que ha pasado un señor que no sabíamos bien quién eran. Nos abrieron casi todas y "casualidad" que la única sidra que no nos convenció fue la de la kupela Gorenak. Bastante al final, entraron varias personas bien vestidas a beber sidra, seguramente del restaurante anexo que tienen. No fuimos ni los primeros ni los últimos en llegar ni tampoco en salir, sobre las 23:30.

Epílogo

Volvimos por el camino tradicional incluso cruzándonos con alguna patrulla de Ertzaintza. Edu y Nesss quedan con el encargo de acabar el bote en el Goiz-Argi, donde Nesss aprovecha para darle al camerero recuerdos de la charrúa, que trabajó allí. Lo que iba a ser una ronda acaba siendo cuatro debido a los competitivos precios del camarero (3 € la ronda de kalitxikis, 1,50 € cada). Edu se bebe los dos primeros kalitxikis casi de trago de pura sed, costumbre que asimiló Nesss en la última ronda. Y aún quedó bote para una quinta que ya consideraron excesiva.

Al final, en Nesss's acabamos de charleta académica, bebiendo cantidades importantes de agua, meando varias veces, y Edu recuperando la falta de sal de la segunda txuleta a base de pipas del Mercadona. A las 3:15 al sobre, que ya está bien.